La televisión al igual que los demás medios de comunicación, parten de la realidad social, aquella que es interpretada, según las ideologías, intereses y puntos de vista, tanto de los canales como de los mismos periodistas y comunicadores, ya que la interpretación es subjetiva.
Actualmente la televisión ha tomado un giro drástico de lo que inicialmente era su objetivo: informar, educar y entretener. Objetivo que también se aplicaba para los demás medios de comunicación. Sin embargo entretener, se convirtió en la preferencia para más de uno de los programas y medios de comunicación, ya que vende y trae cada vez más, nuevos adeptos.
Por tanto, muchos programas y canales están en esa manipulación, tanto de la realidad, como de la información sólo para convertirlas en espectáculo y entretenimiento.

Este fenómeno de espectáculo, se observa más que todo en los noticieros, pues lo catastrófico, sangriento, alarmante, negativo, entre otras, siempre es lo noticioso y tienen su primer plano.
Para lograr el propósito de deleitar a la teleaudiencia, la televisión utiliza de manera atrayente una serie de elementos que se pueden utilizar en este medio. La imagen, es su principal objetivo de sensaciones, puesto que utilizan ángulos, planos y movimientos, que impacten y de un panorama de aquella realidad o hecho que desean mostrar.
Es así, como la televisión poco a poco va convirtiendo la realidad en espectáculo, a partir de la información, imágenes, sonidos, testimonios y acontecimientos sensacionalistas, que lo único que hacen es volver la televisión en algo comercial y no productivo para una sociedad.

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